Famosas conservadas en formol
Hace veinte años la revista Super Pop ya regalaba pósters de Kylie Minogue, tras una época sin saber nada de ella y cuando ya todos la dábamos por desaparecida, la australiana resurgió de sus cenizas con su disco de mayor éxito Fever. Para entonces sobrepasaba con mucho la treintena, pero ella se propuso prolongar su adolescencia a base de botox y hoy, con casi 40 años, más que operada parece embalsamada, si la momia de Lenin levantara la cabeza sería igualita a la Minogue.
Otra que se ha quedado más inexpresiva que un gato de escayola por culpa de tanta toxina botulínica es Nicole Kidman, lo suyo es justificable porque doce años aguantando a Tom Cruise y sus amigos cienciólogos trastornan a cualquiera, pero alguien debería decirle que ya es hora de parar, cada vez que sonríe los espectadores sufrimos pensando que se le puede saltar algún punto en de su restirada cara.
Aunque sin duda la más damnificada por los errores quirúrgicos es Meg Ryan, la reina de la comedia romántica de los 90 no ha sabido adaptarse al cambio de milenio con un mínimo de dignidad, en la clínica en la que se operó debieron convencerle de que se hiciera un dos por uno: con el lifting le regalaron el aumento de labios pero se excedieron con el colágeno y ahora parece un clon de Melanie Griffith en sus peores tiempos.
Ya lo dijo Grace Kelly: a partir de los cuarenta hay que elegir entre salvar la cara o el culo, porque no se puede tener todo, alguien debería recordárselo a estas famosas, empeñadas en seguir pareciendo adolescentes hasta más allá de la menopausia.

Marzo 19th, 2008 at 11:42
[…] Nuestras famosas lo tienen un poco más difícil, ya que todos los objetivos están encima de ellas y siempre tienen que ir perfectas, o al menos intentarlo. Bien es sabido que a la mayoría no les cuesta nada pasar por el quirófano, eso si, no siempre con los resultados deseados, y sino que se lo digan a Kylie Minogue , entre otras, como ya comentamos en un anterior post. […]